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Así fue la producción de La Ciudad de las Estrellas: La La Land

Acerca de La La Land

Esta cinta recorrerá mediante un exuberante viaje musical durante  el romance que transformará la vida de un pianista de jazz y de una actriz en alza. Es un canto a la emoción del cine clásico y al glamour.

Esta historia comienza durante un atasco en la autopista en Los Ángeles, Sebastian y Mia se conocen en medio de ese caos que refleja perfectamente el estancamiento de sus respectivas vidas. Sebastian intenta convencer a la gente en pleno siglo XXI de que les guste el jazz tradicional y Mia solo quiere acabar una prueba de casting sin que la interrumpan con un “gracias por venir”. Están tan centrados en sus sueños que no imaginan que su encuentro les llevará por un camino que jamás imaginaron.

Esta historia comienza durante un atasco en la autopista en Los Ángeles

Los protagonistas se impulsarán el uno hacia el otro hasta conseguir sus sueños artísticos, creando el mundo mágico de La La Land, por el que nos transporta al éxtasis de la felicidad que todos buscamos… y al dolor de la pasión que nunca se olvida.

La película es un claro homenaje a las leyendas del cine musical, dentro de una historia moderna que nos plantea el terreno de las relaciones amorosas, los sueños y los dilemas en las que se toman decisiones que cambiarán el destino de cada uno.

“Quería hacer una película acerca de dos soñadores, cuyos sueños les unieran y que también los separaran”, dice Damien Chazell. “Quería tratar la manera en que el artista equilibra sus relaciones con el arte y otras personas. En esta ocasión lo he querido contar a través de la música con canciones y bailes, porque pienso que el género musical es un gran vehículo para expresar el juego de malabares que representan los sueños y la realidad”.

“A pesar de que los integrantes de la película sean atemporales el enfoque es totalmente innovador”, recalca el productor Marc Platt. “ Ha llevados los cimientos de las grandes películas de antes a una historia para las nuevas generaciones, consiguiendo un híbrido de ideas innovadoras con forma clásica”.  

Damien Chazell consiguió la colaboración de los productores Fred Berger, Jordan Horowitz y Marc Platt, además del apoyo del compositor Justin Hurwitz, con el que ya había trabajado anteriormente, creando así un mundo musical totalmente nuevo. En el equipo técnico encontramos también a los letristas Benj Pasek y Justin Paul (musicales de Broadway), el productor ejecutivo musical Marius de Vries, y la coreógrafa de danza contemporánea Mandy Morre, siendo esta su primera vez creando números para la gran pantalla.

Dentro del mundo de La ciudad de las estrellas

Damien Chazelle tuvo el sueño loco de hacer una película que fuera capaz de canalizar la magia y la energía de los dramas románticos musicales de la era dorada y trasladarla a la época tan complicada e insensible en la que vivimos. Se planteó contar una historia a través del canto y la danza para ofrecer una bonita y creíble historia de amor, como en los musicales que lo cautivaba de niño, pero moderno. Para lograrlo exploró el uso del color, los decorados, el vestuario… de todos los elementos expresivos de la vieja escuela para contar una historia actual.

Esta cinta se germinó en una cafetería durante una reunión con los dos productores. Damien hizo una presentación totalmente diferente y muy atrevida donde les habló de su idea de un musical romántico en Los Ángeles de telón de fondo, quería revolucionar el género y convertirlo en algo fresco y visceral. Los productores no sabían cómo podría hacerse algo así tal y como estaba la industria, pero estaban muy intrigados y decidieron que valía la pena dedicarle unos años y conseguirlo.

Damien Chazelle director La ciudad de las estrellas La La Land

Este proyecto supuso un tremendo reto. Tardaron mucho en desarrollar el guión, los personajes y las canciones pero sabían que iban por el buen camino ya que se habían inclinado por seguir un proceso más orgánico en el que no se impusieron una fecha límite.

Damien mezcló algunos de los elementos que más le gustaban del género de los años cuarenta, cincuenta y sesenta con su otro gran amor: la ciudad de Los Ángeles, que ocupa un lugar muy importante en la película. En la historia del cine se han mostrado diversas caras de la ciudad pero el realizador decidió plasmarla como un lienzo en movimiento de eterno tráfico, encuentros inesperados y lugar donde todos corren tras sus sueños.

La película está rodada en panorámico para captar la epicidad de la ciudad y que fuera tan espectacular como un musical clásico de Hollywood. La primera escena transcurre en un atasco en la autopista por una razón muy concreta. Cuando estás atrapado en el coche, ¿qué haces? pones música o sueñas. Cada soñador tiene su sueño, está en su burbuja, en su musical. Los atascos son el refugio de los soñadores y por eso era el lugar perfecto para que dos soñadores como Sebastian y Mia se conozcan.

Justin componía la música a medida que se desarrollaba la película. “Es una película romántica acompañada de una sensación de melancolía”, explica el compositor. “Está la euforia del amor, pero también el desgarro de la separación, y es necesario tejer todos estos matices en la partitura”. El equipo le pidió melodías que reuniese diversos sentimientos actuales, pero que dieran la sensación de estar en el mundo atemporal de jazz. Justin mandó cientos de maquetas a piano que los productores fueron reduciendo hasta quedarse con los pequeños hilos a partir de los que desarrollaron las canciones, siguiendo un poco la forma en la que se desarrolla un guión. El productor ejecutivo musical Marius de Vries añade: “Fue asombroso contar con un trama tan rica y orgánicamente coherente gracias al meticuloso trabajo de Damien y las sofisticadas orquestaciones y preciosas melodías de Justin desde le primer momento de la producción musical. Desde el principio la película tuvo un estilo propio. Sabíamos en qué mundo sonoros nos movíamos y eso nos facilitó el camino para protegerlo y apoyarlo”.

Damien Chazelle presentó el proyecto a Lionsgate, que apoyó la idea tal y como se había concebido desde un principio. “Nos permitieron rodar la película exactamente igual a como Justin y yo la imaginamos en 2006”, comenta al respecto. Marc Platt reconoce que no pudo resistir la tentación de trabajar con  Damien y añade: “Me sedujo su deseo de dar vida al pasado mediante el presente y la visión que tenía sobre ello. Estaba dispuesto a grabar las escenas sin cortes, como se hacía antes. Su mayor inspiración es Jacques Demy y estaba interesado en su rica paleta y en las coreografías de Jerome Robbins y Bob Fosse. Pero la gran fuerza del guión proviene del realismo emocional de los dos personajes principales.

Saca adelante una producción musical en la industria actual es muy difícil, hay muchas más variables que en un drama: la música, la melodía, la orquestación, las letras y los arreglos. Los actores deben aprenderse las canciones y las coreografías, y a todo esto debemos añadirle los elementos visuales, el diseño artístico, el vestuario… El equipo se planteó si serían capaces de unificar todo lo anterior en un solo estilo contemporáneo. Parte de la respuesta dependía de la pareja protagonista. Para elegir a los actores que los encarnaran decidieron seguir el antiguo modelo hollywoodiense de la pareja icónica. Antes estaban Fred y Ginger, Humbhrey Bogart y Lauren Bacall, parejas conocidas que interpretaban a personajes diferentes y que sus personalidades salían de la pantalla. Pensaron que Ryan Gosling y Emma Stone eran el mejor ejemplo contemporáneo de este tipo de pareja cinematográfica. También estaban convencidos de que podían sorprender e ir más allá de las expectativas del público.

La ciudad de las estrellas – LA LA LAND nos muestra un romance emocionante pero también nos enseña los sacrificios que estamos dispuestos a hacer para alcanzar nuestros sueños.

Ryan Gosling/La historia de Seb

Sebastian, es un pianista de Jazz con unas convicciones musicales muy claras y que no está dispuesto a cambiar por nadie ni por nada, por eso casi descarta a Mia. Cree que nunca comprenderá la seriedad de sus aspiraciones, pero no es así.

Ryan Gosling  ha demostrado su gran capacidad como actor interpretando las más variadas emociones. Pero ¿tendrá el encanto requerido para protagonizar este musical? El equipo estaba absolutamente convencidos de que era el actor que buscaban. Marc Platt había trabajado con él en Drive. “es un actor maravilloso que puede hacer cualquier papel dramático”, dice Platt. “yan posee una atemporalidad que encajaba totalmente con el personaje”. Gosling interpreta a Sebastian como a un hombre decidido, convencido de que conseguirá llegar a ser un músico reconocido sin cambiar sus arquetipos y por eso se queda en Los Ángeles. Esa testarudez no se debe al ego ni a su orgullo, sino a una auténtica pasión, a un verdadero convencimiento que el actor ha infundido maravillosamente al personaje.

Ryan Gosling es Sebastian

Ryan Gosling también es un fan de los musicales. “Me intrigó que Damien quisiera hacer una película al estilo de Fred y Ginger, o de Gene Kelly ya que son los musicales que me gustan. Me pareció fantástico que quisiera incluir el espíritu y la estética de la época. Siempre había soñado con trabajar en una película así”. A Ryan le atrajo de su personaje, que ama y cree profundamente en un estilo musical que parece estar a punto de desaparecer. Sebastian ha dedicado su vida a ser pianista de jazz, pero empieza a pensar que eso se acabó y deberá enfrentarse a la gran pregunta: ¿Sigo haciendo lo que me apasiona o acepto que se trata de un trabajo para pagar las facturas?” Pero todo cambia cuando este conoce a Mia, dándose cuenta de que el destino de la chica es más prometedor que el suyo y decide ayudarla. Es más fácil sumarse al sueño de Mia que al suyo.

Gosling estuvo meses dando lecciones de música y de baile, Justin Hurwitz se quedó sorprendido por la entrega de este, que además aprendió a tocar el piano para la película. No hay un solo primer plano en la película elaborado por ningún doble de manos. Siempre son las manos de Ryan, el equipo no había visto nada igual.

Emma Stone/El objetivo de Mia

Mia, aspirante a actriz, parece estar atrapada en un círculo cerrado que va desde su trabajo como camarera a eternas pruebas infructuosas, donde siempre se encuentra con el mismo pianista que lo estropea todo todo.

Emma Stone se enfrentó a un verdadero desafío al personificar a un personaje con objetivos y sentimientos tan reales, pero que se envuelva al completo en una fantasía musical. Stone se ha convertido en una figura veterana sobre Broadway donde ha conocido y explorado otros papeles dramáticos. “La forma en la que expresa los matices emocionales y su nivel de interpretación en los números musicales es absolutamente impresionante”, dice Damien Chazelle. “Lo comunica todo a través de los gestos, la expresión y el lenguaje corporal, no necesita diálogos. Es lo que buscaba; contar una historia a través de la música, del baile, y Emma lo ha conseguido. Ella le da realismo a la película”.

Emma Stone es Mia

La actriz fusionó el complejo mundo interior de su personaje con secuencias de baile en las que parece moverse en el aire. “Emma es de esas personas que se zambulle en un proyecto con todo su ser, y mejoraba con cada ensayo”, nos cuenta Mandy Moore. La coreógrafa le dio clases de claqué, jazz y baile de salón todos los días durante dos meses.

En cuanto al romance entre los protagonistas, Emma dice: “Me parece que Sebastian y  Mia se inspiran mutuamente para hacer las cosas de otra manera. Su encuentro hace que abran mundos que llevaban dentro, pero a los que nunca se habían atrevido a acceder”.

El primer papel importante de John Legend

John Legend se unió al reparto para encarnar a Keith, el músico que convence a Sebastian de que se una a The Messengers, una banda en auge, apartándose de Mia.

Legend coescribió la canción “Start a Fire”, que en la película catapulta al grupo. Berger reconoce que la idea de incluir a Legend en el reparto solo era una ilusión. Bastaba con imaginar la agenda para saber que estaba muy complicado. Pero esto terminó siendo realidad y Legend aceptó el papel y se metió de pleno en la historia con auténtica pasión. “Musicalmente estábamos convencidos de que sería asombroso”, añade Berger. “En cuanto a la interpretación, su talento natural nos dejó atónitos”.

John Legend se une a La ciudad de las estrellas

Por su parte el cantante deseaba probar algo diferente. “Me pareció una gran oportunidad para trabajar más como actor”, dice. “Me atrajo la idea de representar a un músico en una película con actores fantásticos y un director de talento. También me fascinó el conflicto entre Keith y Sebastian. Ambos aman profundamente el jazz y tienen mucho talento pero no están de acuerdo. Sebastian quiere ser fiel a la tradición. Keith piensa que no vale la pena salvar algo que nació hace 50 años, que es mejor adaptarlo al momento actual y espera convencer al pianista para que use su talento en su proyecto”.

La composición de la canción “Start A Fire” ayudó a Legend a comprender mejor a los personajes. La canción se transforma a medida que Keith y Sebastian entienden qué tipo de música quieren realizar juntos. Es entonces cuando Sebastian decide hasta cuándo quiere seguir con el ‘pop’, hasta qué punto está dispuesto a alejarse de la música que tanto ama.

“A John le resultó muy difícil adaptar un estilo tan contemporáneo como el suyo”, comenta Ryan. “ Se sobrepuso y consiguió un tema tan bueno que complica aún más el dilema de mi personaje”.

El corazón de la ciudad de las estrellas:

Letras y melodías

En el centro están las canciones originales que recorren esta historia. Y para escribir las letras que encajaran  recurrieron a los letristas Benj Pasek y Justin Paul. “Nos gustó la idea de homenajear a los musicales clásicos sin dejar de crear algo relevante para nuestra época”, dice Justin Paul. “Muy poca gente hace musicales para la gran pantalla y es algo que siempre nos había atraído”.

Definir la borrosa línea entre la realidad y la fantasía romántica representaba un gran reto. Había que buscar un equilibrio. “Queríamos mostrar lo duro que es sobresalir en Los Ángeles, y también la alegría de dos personas que al fin tienen la oportunidad de vivir un sueño”, explica Justin Paul. “No fue tarea fácil. Otro reto era vincular a los protagonistas con las canciones. Sebastian es contracultural y poco común y Mia se lo toma más en serio, siendo un desafío encontrar la letra adecuada”. Pero todo fue más fácil cuando supieron que Ryan Gosling y Emma Stone eran los protagonistas. “Tienen química entre ellos, y esto le añade magia y profundidad, son una inspiración”, añade Benj Pasek.

Chazelle y Gosling en el set

La música de Justin Hurwitz es totalmente espontánea por ser tan melodiosa, y no resulta obsoleta, al contrario, pero tampoco pertenece a esta época, está en un punto intermedio.

Dos de los temas que interpreta Emma Stone, “Audition” y “City of Stars”, fueron grabadas en medio del set de rodaje para que los actores se ubicaran en ese momento preciso. “Fue difícil, pero estaba empeñada”, explica la actriz. “Sabía que el directo es algo más. Incluso si desentonas un poco o no llegas a la nota más alta, la interpretación es mucho más poderosa”.

Bailando en el cielo:

La coreografía de Mandy Moore

Damien Chazelle ideó números musicales muy imaginativos, ingeniosos y libres como podemos ver en los musicales de los cincuenta, pero con un ritmo y una acción adecuados para un público acostumbrado a YouTube. Para lograr este objetivo contó con Mandy Moore, la coreógrafa del programa “So You Think You Can Dance”. La coreografía de esta película es totalmente diferente a la coreografía que estamos acostumbrados a ver sobre un escenario. Y es importante entender que la coreografía debía tener en cuenta el personaje y el movimiento del cuerpo, y que en esta película, bailar, cantar e interpretar formaban un todo. Damien Chazelle y Mandy Moore querían ir más allá rompiendo la cuarta pared e introducir la coreografía en los cimientos de la historia mediante un estilo contemporáneo.

Con la intención de conseguir que el público se adentre así en los números musicales y tuviera una reacción emocional ante estos. “Damien quería rodar los números musicales como se hacía antes, toma única, al modo de un plano secuencia”, explica Moore. “La idea me atraía, empecé a cuestionarme cómo hacerlo y comprendí que, para crear algo mágico, debía vencer ese miedo y lanzarme la piscina”. Con lo que para llevar a cabo esos números tan complicados hizo falta una minuciosa planificación. Además del trabajo de Gosling y Stone para que el sentimiento siguiera vivo con tanta preparación. “Creo que parte de la magia que desprende la pareja se debe a que muchos movimientos fueron creados mientras ensayaban”

Coregrafia en La La Land

“Traffic”, el primer número musical, en el que un atasco en una de las autopistas se transforma en un baile, planteaba grandes problemas. La escena se empezó a ensayar con tres meses de antelación para que Damien pudiera captar en una sola toma exactamente lo que quería. “Nada podía salir mal durante el rodaje, ya que disponiamos de un tiempo muy limitado en el intercambiador de la autopista”, dice. “Las oficina estaban cubierta con notitas especificando la marca de cada coche y qué coche debía ser reforzado y quién estaba en el techo de qué coche. La logística fue monumental”.

Otra secuencia complicada “Someone In The Crowd”, donde la cámara sigue a Mia desde que se prepara para ir a una fiesta en una casa impresionante hasta que se tira a la piscina. Damien Chazelle había concebido el número con el fin de exponer el dilema que se presenta a los jóvenes cuando deben compaginar su vida laboral y social.

Para Mandy Moore, el momento clave de la película es el número en el Planetario,  para el que creó un baile “sin gravedad” con Ryan Gosling y Emma Stone bailando un vals colgados en el aire.

Iluminación, color, acción:

Linus Sandgren fotografía la ciudad de las estrellas

La estética de esta película está basada en los grandes musicales de antaño para pantallas panorámicas. Damien quiso adaptar ese concepto al equipo técnico y a los gustos del siglo XXI. Los movimientos de la cámara tenían que ser melódicos, que nunca interfieran con el movimiento de los bailarines, que fuera parte íntegra de la coreografía. Damien, siguiendo la influencia de Toro salvaje puso la cámara en el baile para que todo ocurriera a su alrededor. Se utilizaron objetivos anamórficos y rodaron en 35 mm para crear un enlace con el pasado. El director colaboró profundamente con Linus Sandgren, el director de fotografía, al que le presentó un storyboard completo de la película antes de la preproducción, a Linus le pareció algo tan  diferente de lo habitual que se enganchó desde el principio. “La estética era una maravilla, y no fue hasta bastante tiempo después que vi  que presentaba muchas dificultades”, según explica Linus. Una de esas dificultades era rodar con negativo de 35 mm, con lo que había que cargar la cámara cada diez minutos. Y para complicarlo aún más, Damien quería rodar los números musicales en una sola toma. Aun con todo el equipo entero confiaba en que Linus conseguiría la energía en la cámara que querían.

La ciudad de las Estrellas; La La Land

A lo que Berger añade que nunca antes había visto a alguien tan decidido a sacar adelante algo que parecía imposible. E incluso remarca que gastaron “Cien bobinas de Steadicam en ocho días. Lo increíble es que cuanto más complicada era la escena, mejor le salía a Linus”.

El director es no quería añadir efectos en post-producción, ya que la magia no debía falsearse. Así que había que capturarlo todo en el momento. Lo consiguieron gracias a una planificación exhaustiva. Y es que hasta los encuadres fueron muy específicos. Las películas en scope suelen rodarse en 2.40 a 1, pero prefirieron rodar en una proporción de 2.52 a 1 para dar más scope a la película, Linus habló con Panavision y éstos modificaron unos objetivos y fabricaron nuevos vidrios esmerilados.

En cuanto a la iluminación, estuvieron jugando con con toda una serie de focos de colores para subrayar la paleta de verdes, azules y rosas de la película. Damien  estaba empeñado en que las escenas nocturnas se iluminaran con cielos de color azul oscuro.

La multitud de colores: El vestuario de Mary Zophres

La diseñadora Mary Zophres sabía que esta película le ofrecía lo que más le gusta, la posibilidad de una total inmersión y coordinar así una paleta repleta de colores del vestuario con Linus además de los decorados, creando así un mundo repleto de color y de armonía. A pesar de la experiencia profesional de la diseñadora la película esto suponía un auténtico reto ya que Mia y Sebastian se tenían que cambiar más de cincuenta veces de vestuario cada uno.

Mary Zophres y Damien Chazelle se centraron en los colores para comunicar las emociones. “Usamos los colores como hacían los musicales clásicos, pero elegimos tonos que nos gustaban para los personajes”, dice la diseñadora. Mia empieza llevando colores vibrantes, es joven y a medida que va madurando se centra más en sus sueños y los colores empiezan a ser menos saturados. hasta el punto de que cuando llega su momento en el escenario, va vestida de blanco y negro.

La La Land el color en el vestuario y su desarrollo

Para Sebastian, Zophres se decantó por la distinción con un toque de personalidad. Con lo que casi toda la ropa del actor está hecha a medida. “No va exactamente a la moda, es un look estudiado con el que se siente cómodo. No es el tipo de hombre que imagino llevando una camiseta”, explica la diseñadora.

En opinión de Marc Platt, cada una de las esmeradas piezas de la película están perfectamente concordadas creando algo mucho mayor que la suma de todas las que conforma este film. Sin duda alguna  “La ciudad de las estrellas – LA LA LAND es una experiencia cinematográfica en sí misma, íntima y grandiosa, alegre y nostálgica, que es capaz de llevar al espectador a sentir una sensación diferente de la acostumbrada en una sala de cine”, concluye el productor.

Damien Chazelle espera que la película evoque al entusiasmo, ya que la película gira en torno a esa pasión, por el arte y el amor. La misma pasión con la que compusieron la música, escribieron el guión, hicieron la película y la presentan ahora”.

 Imágenes de la película: (Click para ampliar)

Sobre Tamara Nyah

Dócil y pacifica habitante de la Comarca, estudiante y especializada en el campo de las Artes Gráficas. En mis ratos libres disfruto leyendo literatura de cualquier tipo, ciencia ficción, fantasía, romántica, etc…y ahora rodeada entre notas de producción. Muy crítica con las películas basadas en novelas, y con un fuerte carácter, y en mis ratos libres intento escribir historias.

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