Crítica de Tres anuncios en las afueras de Martin McDonagh

Llega a España la cinta revelación en la pasada 75º Edición de los Globos de Oro, en la que la cinta de Martin McDonagh, Tres anuncios en las afueras, se alzó con los premios a Mejor Película Dramática, Mejor Actor de Reparto (Sam Rockwell), Mejor Actriz (Frances McDormand) y Mejor Guión. Así pues este último trabajo que McDonagh dirige y escribe realiza tres tipos de película: una con una serie de obscenidades creativas; otra con una dósis de violencia a medida y otra en la que profundiza sobre la condición humana. Fiel a su estilo, nos encontramos ante una serie de situaciones absurdas que de algún modo terminan de forma muy humana, y ciertamente Tres anuncios en las afueras no es ninguna excepción. Y tal vez la película no está tan bien solventada como sus películas anteriores, pero esta es sin duda una de las películas obligadas de este 2018.

Después de que su hija sea violada y asesinada, la investigación policial no ha aportado ninguna pista sólida en los últimos meses, Mildred Hayes (Frances McDormand) declara oficialmente la guerra al Departamento de Policía de Ebbing, Missouri. Cargando así con la gestión del jefe del Departamento local, Bill Willoughby (Woody Harrelson), con lo que decide alquilar tres vallas publicitarias a las afueras del pueblo. Pero lo que comienza siendo un fuerte contraste con el pacífico entorno a su alrededor se convierte en una situación que se irá agravando rápidamente, atrayendo a sus vecinos a interponerse en su camino a medida que sus planes avanzan.

Y es que la película se centra de alguna manera en la actuación de Frances McDormand como Mildred, desde que decide colgar esos carteles y todo lo que desencadena en sus vecinos. Pero es aquí cuando Tres anuncios en las afueras, nos muestra que hay varios giros en los que la narrativa se entrelaza entre diferentes caminos debido a su material emocionalmente agotador y una maravillosa parte oscura cómica, con Mildred como eje principal en esos cambios en la narrativa de la película. Al igual que ocurre con el guión, Frances McDormand suele caminar entre ambos lados de la línea establecida con un efecto igualmente de devastador.

Con lo que esta comedia dramática de Martin McDonagh hilada tan finamente,y sin duda, encabezada por Mildred y sus acciones, los efectos que tienen en sus compañeros de reparto nos evocan a una serie de interpretaciones igualmente estelares que las de su protagonista. En concreto, la del razonable Jefe del Departamento de Policía interpretado por Woody Harrelson, centrándose también en su agresivo agente interpretado por Sam Rockwell, magistrales. Ambos son colaboradores habituales en el director, también representan dos modelos de oficiales de la policía moderna (en Estados Unidos). Harrelson interpreta a un tolerante agente que realmente vive la ley y el orden en todo lo que el cree, mientras que por el otro lado encontramos a Rockwell que no teme doblegar las reglas para conseguir hacer su trabajo, a cualquier percio.

Después de los Globos de Oro es normal que estos dos nombres, el de Frances McDormand y el de Sam Rockwell suenen en la carrera para los Oscars pero tal vez sea Sam Rockwell el que de el campanazo final. Con lo que a medida de que avanza la trama vemos como la batalla de ingenio entre Dixon con Mildred se intensifica hasta nuevos niveles de enfado y subestimación por las dos partes, con lo que a medida de que la historia fluye, los hechos ocurridos en esta solo sirven para mostrar qué realmente son tan parecidos como tratan de evitar, sobre todo cuando ambos realmente persiguen lo que creen que es realmente la justicia. En otro tipo de película, estaríamos totalmente de acuerdo con las acciones de Mildred, pero en Tres anuncios en las afueras, estamos obligados a considerar ambos lados de la historia, ya que Tres anuncios en las afueras nos muestra ambos lados con detalles muy imperfectos y humanos.

Con lo que McDonagh nos ofrece finalmente en Tres anuncios en las afueras, una historia muy detallada en el apartado humano y emocional, que podría no estar a la altura de sus anteriores títulos como Escondidos en Brujas o Siete Psicópatas, y si las comparamos, encontramos a algunos personajes y puntos de esta historia que no parecen tan fuertemente conectados con la narrativa central como esas películas anteriores. Aunque, Tres anuncios en las afueras sigue siendo una producción de Martin McDonagh, y sigue siendo atractiva, entretenida y efectiva como podemos esperar. Algo que también conecta muy bien con esta historia sin duda es en su banda sonora, compuesta por Carter Burwell, que en algunos momentos nos recuerda a un western, pero más contemporáneo  con sus referencias más clásicas en cuanto al sonido empleado en su partitura.

Así pues si Tres anuncios en las afueras no te hace llorar, seguramente te hará reír o pensar en igual medida. Demostrando el gran ojo de su director-escritor para un drama oportuno y una comedia aguda cuidadosamente ofensiva como siempre. Mostrándonos incluso algunas líneas de diálogo memorables, con una serie de personajes bien dibujados y un final que permitirá a la gente seguir debatiendo con lo visto en pantalla.

Sobre el Autor

Alfi

Diseñador e ilustrador a ratos, amante del cine, devorador de Bandas sonoras, videojuegos, y un fiel servidor al Orden Jedi.

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