La teoría del todo, un viaje a lo más profundo de su producción

“Por terrible que parezca la vida, mientras hay vida, hay esperanza.

Stephen Hawking”.

En 1963, Stephen estudiaba Cosmología en la famosa Universidad de Cambridge y estaba decidido a encontrar “una explicación sencilla y elocuente” del origen del universo. Su mundo se abrió de golpe cuando se enamoró perdidamente de Jane Wilde, una alumna de la Facultad de Artes de Cambridge. Sin embargo, poco después de cumplir 21 años, recibe un terrible mazazo: le diagnostican un trastorno de la neurona motora que atacará sus piernas y brazos, también sus sentidos se verán afectados, limitando así su capacidad de hablar y moverse. Y peor aún, le dan dos años de vida.

Gracias al amor que siente el uno por el otro y a la autodeterminación y el apoyo de Jane, lap pareja sale adelante y termina casándose. Con su esposa dispuesta a luchar a su lado, Stephen se niega a aceptar el diagnóstico. Jane le alienta a terminar el doctorado, que contiene su teoría inicial de la creación del universo. Tras tener a su primer hijo y ya con el doctorado, Stephen se lanza a estudiar el tiempo, algo con lo que él no puede contar. A medida que crecen sus limitaciones físicas, su mente se expande y sigue explorando los extremos más lejanos de la física teórica.

Juntos, Jane y Stephen se enfrentan a lo imposible, abriendo nuevos caminos en la medicina y en la ciencia, llegando a límites insospechados.

Una breve historia

Hacía mucho que el guionista y productor Anthony McCarter estaba fascinado por el profesor Hawking, sobre todo por el tiempo y esfuerzo que empleó para escribir su libro dadas sus condiciones físicas. “Ha iluminado la física en el mundo entero, y su obra es muy profunda”, dice Anthony McCarter. “Pero lo anterior se ve reforzado por su situación física, que sólo le permite componer palabras a un vocablo por segundo. Es una proeza mental extraordinaria”.

“Su mente ha seguido abriendo fronteras en una exploración constante”, sigue diciendo.

El libro de memorias Travelling to Infinity: My life with Stephen, de Jane Hawking, conmovió al guionista y productor. Había descubierto “una maravillosa historia de amor, muy intensa y difícil. Difícil primero por el declive físico de Hawking y, luego, por la llegada de la fama. Cuando se dieron cuenta de que el diagnóstico de su muerte estaba muy exagerado, y que los dos años que le habían dado se convirtieron en veinte, su amor debió tomar formas poco ortodoxas y atrevidas para sobrevivir. Es una historia de amor sin igual”.

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Anthony McCarter empezó la adaptación del libro sin ninguna garantía de que llegara a algo concreto. Visitó a Jane para hablar del proyecto. “Siempre le estaré agradecido por contestar al timbre. No nos prometimos nada en ese primer encuentro”. Después de redactar varias versiones, conoció a la productora Lisa Bruce. El guión fue toda una revelación para ella, ya que sólo conocía a Hawking como la mente brillante en silla de ruedas que se comunica a través de un aparato. “La mayoría no piensa en la vida doméstica de Hawking”, dice Lisa. “Basta con profundizar un poco en su vida para encontrar al padre, al marido y la eterno optimista que es. Para mi, el elemento clave de la historia es la sensación de que sin una compañía como la de Jane nunca habría llegado a hacer lo que hizo”.

Esta película abarca 25 años de la pareja en los que consiguen logros que ni los más capaces físicamente imaginan. Cuando le dieron el diagnóstico a Stephen, Jane no dudó en decirle que debían casarse y hacer el recorrido juntos. Eso fue esencial para él, ya que sintió que caía en un profundo agujero. Casarse con Jane le dio alegría y optimismo. Ella le ayudó a salir de la depresión y pronto alcanzó su mayor potencial mental. La película sigue el increíble ascenso intelectual y el creciente deterioro físico y muestra lo que es capaz el ser humano cuando decide hacer algo.

La teoria del todo_notas de produccion (3)Anthony y Lisa tardaron varios años en conseguir los derechos de las memorias y el consentimiento de Jane y Stephen para hacer su historia de amor pública. Mientras tanto trabajaron duro en la historia, eliminando sensacionalismos o sentimentalismos, decididos a mostrar sólo la complejidad del matrimonio. En el guión están incluidos los cambios de humor y las frustraciones, las emociones negativas de Hawking al enfrentarse a la pérdida de movilidad y los altibajos en su relación con Jane.

James Marsh no tardó en enamorarse del enfoque de la historia de Anthony. Era un punto de vista fascinante: contar la historia desde la perspectiva de la mujer que se enamora de un hombre con buena condición física y, después, decide apoyarlo cuando le diagnostican una enfermedad terminal. Anthony ha escrito una historia de amor conmovedora y poco habitual que muestra el peso que Jane llevó como esposa y madre.

La gran dificultad estuvo en encontrar el tono adecuado para la película. La historia de Stephen Hawking es agridulce, pero su forma de enfrentar la enfermedad con humor, valor y perseverancia lo aleja de ser una tragedia.

Encarnar a Stephen

La teoria del todo_notas de produccion (2)Encarnar a Stephen Hawkings, una figura pública y un icono, durante 25 años, desde que estaba bien hasta cuando solo podía utilizar unos pocos músculos, era intimidante para cualquier actor. La persona que lo interpretase debía pasar por una larga preparación.

Eddie Redmayne, actor inglés en auge, había oído hablar del guión y se entregó de forma extraordinaria al papel. Se prestó a una rigurosa preparación física y mental. A Anthony le pareció perfecto para el papel. Desde el primer día, Eddie aportó una intensidad incansable.

“Al leer el guión me quedé atónito con lo que había pasado y hecho este hombre desde 1963. Hawking es todo esperanza y esta de una de las historias más inspiradoras que he leído”, comenta Eddie. “Pero la película también trata del ser humano que hay tras el icono”.

Las dificultades físicas a la hora de interpretar a Stephen Hawking no eran pequeñas, así que Eddie estudió hasta el más pequeños de sus detalles como, por ejemplo, sus cejas. Hawking tiene unas cejas tremendamente expresivas, por lo que el actor se pasó meses ensayando delante del espejo. Al conocer al astrofísico en persona pudo ver que expresaba “sí” con una especie de sonrisa, y “no” con una mueca en la que utilizaba sólo un par de músculos. También aprendió a imitarlos.

Julia Wilson-Dickson, asesora vocal, y Alex Reynolds, director de movimientos, pronto se unieron al equipo para trabajar con el actor. Alex le enseñó los cambios que implicaban las etapas degenerativas descritas en el guión. Además, Eddie visitó en a clientes de ELA para poder interpretar la enfermedad con la mayor veracidad posible. Cada día de filmación exigía todo su talento, inteligencia y disciplina. El actor creó una tabla con números para indicar el progreso de la enfermedad en cada escena. El método fue perfecto durante los 48 días de rodaje, ya que La teoría del todo no se rodó en orden cronológico. Además de resultar muy útil para James Marsh y el director de fotografía, Benît Delhomme.

Eddie lo pasó mal físicamente al tener que mantener posturas incómodas durantes horas, pero a pesar de ello no dejó de proyectar. La interpretación física del actor es impresionante, pero la emocional es aún más.

Encarnar a Jane

La teoria del todo_notas de produccion (5)El papel de Jane no se enfrentaba a tantos desafíos físicos, pero era un gran reto psicológico al tener que comunicar tantas emociones.

James Marsh pensó que la actriz Felicity Jones haría buena pareja con Eddie en cuanto a interpretación, y no se equivocó. Felicity debía mostrar sentimientos paradójicos, lo que significaba amar a alguien con una enfermedad degenerativa y la carga que ello le suponía como amante y mujer con carrera.

La empatía por los seres humanos fue lo que más atrajo a Felicity del guión, y le alegró poder interpretar a un personaje a través de los años. Después de leer el guión y estudiar el libro de memorias quiso conocer a Jane Hawking. “Nunca se dio por vencida, me quedé atónita con su determinación”, dice la actriz. “Dedicó su vida a su marido sin perder su propia identidad. Mientras cuidaba de él siguió con sus estudios y criaba a sus hijos. Es importante que se la reconozco por ella misma, es una mujer extraordinaria”.

Para interpretar el papel, Felicity captó la forma en que Jane se movía y su tono voz musical. Trabajó con un equipo formado por Jill McCullough, para la voz, Aleksandra Kozlov, para la música y Danny McGrath, para los movimientos. Así, Felicity ha sabido comunicar exactamente todo lo que jane sentía y se callaba. Su interpretación destila autenticidad y disciplina; ha logrado ser el fiel reflejo de la fuerza de Jane.

Jonathan

Jonathan Hellyer Jones, interpretado por Charlie Cox, es un viudo que altera el arco emocional de la historia. Mientras Jane y Stephen vivían juntos, ella conoció a otro hombre y Stephen aceptó que se mudara con ellos. La dinámica no fue nada convencional. La actriz Felicity se sintió fascinada por ese hecho y pudo explorar la relación de Jane con Stephen y la de Jane con Jonathan.

El director James Marsh se esforzó en transmitir una preciosa armonía entre los tres adultos. Inevitablemente, Jane y Jonathan empiezan a enamorarse.

“Jane ya no puede más cuando conoce a Jonathan”, explica Charlie Cox. “Él no duda en ayudar a los Hawking, pero cuando empieza a enamorarse de Jane no le queda otra que tomar una decisión. Sólo es un buen hombre que intenta hacer lo correcto”.

Charlie supo matizar la atracción que sentía Jonathan hacía Jane. Su interpretación fue muy comedida, algo importante para poder ver que Stephen simpatizaba con Jonathan.

Los decorados del corazón

La Universidad de Cambirdge no tuvo problemas en abrir las puertas de varios edificios y del campus en general para que se pudiera recrear el entorno donde empezó la historia de amor. Uno de los sitios donde rodaron fue en el St. John’s College. Stephen estudió en Trinity Hall, pero se decidió rodar en el St. John’s, ya que es una de la facultades más bellas de Cambridge.

Otro decorado clave fue el laboratorio Cavendish, donde se dividió el átomo por primera vez.

Se rodaron muchos exteriores y algún que otro exterior en Cambridge durante una semana. Tuvieron mucha suerte poder rodar allí la escena crucial del baile de primavera donde Jane y Stephen reconocen su amor. El profesor Hawking, sus hijos Lucy y Timoth, y Jane y Jonathan estuvieron presentes en el rodaje de la escena.

John Paul Kelly, diseñador de producción, y su equipo tuvieron que recrear la Biblioteca Cavendish en otro lugar porque la original había sido trasladada a principios de los años setenta.  Las escenas del Palacio de Buckingham se rodaron en Lancaster House, Londres, y en el Palacio de Hampton Court, en Richmond upon Thames.

Hay partes de la película en que la cámara se limita a observar, ya que hay muy poco diálogo. Al director de fotografía Benoît y a James Marsh se les ocurrió usar películas caseras de los Hawking para dar saltos en el tiempo. Las rodaron con la cámara Super 8 y en 16mm para crear una textura más íntima.

Stephen Hawking autorizó a John Paul Kelly a usar como atrezo todos sus diplomas, premios y medallas. Y Jane, a su vez, permitió al diseñador de producción y su equipo hicieran fotos en su casa para recrearla en un plató.

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John Paul se encargó personalmente de que las sillas de ruedas que usa Stephen se recrearan con total exactitud. Documentándose a fondo y contratando a varios técnicos para asegurarse de que las sillas funcionaran correctamente en el momento preciso.

El look cálido y romántico de la película corre a cargo del trabajo del diseñador de vestuario Steven Noble. Tuvo el desafío de dividir el guión por etapas según las tendencias del momento, y crear una progresión continua, sin saltos en el tiempo desde principios de los sesenta hasta mediados de los ochenta. El diseñador optó por usar una paleta de colores consistente.

Para vestir al personaje de Jane se tuvo en cuenta su progresión psicológica, desde la joven universitaria hasta convertirse en esposa, madre y cuidadora.

Para la escena del baile de primavera tuvieron que vestir a más de doscientos figurantes. Escogieron colores pastel y veraniegos y vestidos largos.

El actor Eddie Redmayne tiene setenta y siete cambios de vestuario en esta película. Los trajes diseñados por el equipo de Steven son totalmente fieles al estilo un poco excéntrico que le gusta a Stephen Hawking.

Jan Sewell se encargó de la peluquería, el maquillaje y de diseñar prótesis para las rodillas, los codos y los hombros.

Reparto

Eddie Redmayne como Stephen Hawking

Felicity Jones como Jane Hawking

Charlie Cox como Jonathan Hellyer Jones

Emily Watson como Beryl Wilde

Simon McBurney como Frank Hawking

David Thewlis como Dennis Sciama

Maxine Peake como Elaine

Sobre el Autor

Tamara Nyah

Dócil y pacifica habitante de la Comarca, estudiante y especializada en el campo de las Artes Gráficas. En mis ratos libres disfruto leyendo literatura de cualquier tipo, ciencia ficción, fantasía, romántica, etc…y ahora rodeada entre notas de producción. Muy crítica con las películas basadas en novelas, y con un fuerte carácter, y en mis ratos libres intento escribir historias.

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