Todo sobre Cuestión de Justicia

Michael B. Jordan (“Black Panther”, las películas de “Creed”, “Fruitvale Station”), y los ganadores del Oscar Jamie Foxx (“Ray”, “Baby Driver”, “Django desencadenado”) y Brie Larson (“La habitación”, “Las vidas de Grace (Las vidas de Grace (Short Term 12))”, “Capitana Marvel”) protagonizan “Cuestión de justicia”, un drama inspirador que lleva a la gran pantalla una de las historias más relevantes de nuestro tiempo.

El galardonado realizador Destin Daniel Cretton (“El castillo de cristal”, “Las vidas de Grace [Short Term 12]”) dirige la película a partir de un guión que coescribió, basado en las memorias bestseller de Bryan Stevenson.

Cuestión de justicia” se basa en la apasionante historia real del joven abogado Bryan Stevenson (Jordan) en su batalla por la justicia y que ha hecho historia. Después de graduarse en Harvard, Bryan recibió ofertas de trabajo muy lucrativas. Pero prefiere poner rumbo a Alabama para defender a personas que han sido condenadas erróneamente o que carecían de recursos para tener una representación legal adecuada, y lo hace con el apoyo de la activista local Eva Ansley (Larson). Uno de sus primeros y más turbulentos casos es el de Walter McMillian (Foxx), que en 1987 fue sentenciado a la pena muerte por el asesinato de una joven de 18 años, a pesar de que las pruebas demostraban su inocencia. Además, el único testimonio en su contra provenía de un delincuente que tenía motivos para mentir. En los años siguientes, Bryan se ve envuelto en un laberinto de maniobras legales y políticas y de un racismo evidente y descarado mientras lucha por Walter y por otros como él, a pesar de tenerlo todo en su contra, incluido el sistema legal.

El reparto principal también incluye a Rob Morgan (“Mudbound”) como Herbert Richardson, un preso que también espera su destino en el corredor de la muerte; Tim Blake Nelson (“Wormwood”) como Ralph Myers, cuyo testimonio fundamental contra Walter McMillian está en cuestión; Rafe Spall (“La gran apuesta”) es Tommy Chapman, el fiscal que lucha para defender la condena y la sentencia de Walter; O’Shea Jackson Jr. (“Straight Outta Compton”) como Anthony Ray Hinton, otro preso condenado injustamente a la pena de muerte y cuyo caso asume Bryan; y Karan Kendrick (“El odio que das”) como la esposa de Walter, Minnie McMillian, que apoya a su marido.

Cretton coescribió el guión con Andrew Lanham (“El castillo de cristal”), basado en el libro de Stevenson Just Mercy: A Story of Justice and Redemption. La editorial Spiegel & Grau publicó el libro en 2014 y desde entonces lleva más de 180 semanas en la lista de bestsellers del New York Times. También fue elegido uno de los mejores libros del año por publicaciones de primera fila como TIME Magazine. El libro también le valió a Stevenson la Medalla a la Excelencia Andrew Carnegie, un Premio Image NAACP y el Dayton Literary Peace Prize al libro de no ficción.

SOBRE LA PRODUCCIÓN

BRYAN

Tu vida sigue teniendo valor,
y voy a hacer todo lo que pueda
para evitar que te la arrebaten.

En 1988, el abogado Bryan Stevenson hace gala de un gran valor para irse a Alabama y luchar contra la injusticia. Su única arma es una licenciatura en Derecho por Harvard y su determinación de ayudar a las personas cuyas vidas estaban literalmente en peligro. A principios de ese año, Walter McMillian había sido condenado a muerte por un asesinato que no cometió y ahora cree que su destino está sellado. La vida había llevado a estos dos hombres por caminos muy divergentes… pero ahora esos caminos están a punto de converger en un caso histórico con una gran carga de racismo que acabará haciendo temblar los cimientos del sistema judicial.

“Cuestión de justicia” se basa en el libro del mismo nombre de Stevenson, donde se narran algunos de sus casos más interesantes, incluido el de Walter McMillian, que es la historia central de la película. Michael B. Jordan, que encarna a Bryan y es uno de los productores de la película, afirma: “A lo largo de la historia, asistimos a los altibajos, juicios y tribulaciones que se suceden mientras Bryan lucha para que Walter sea exonerado y salga del corredor de la muerte. Cuando conoces a Walter, ves enseguida la humanidad de un hombre inocente que ha sido condenado erróneamente, pero también el coraje y la pasión de Bryan, y entiendes por qué ha dedicado su vida a esta causa a través de su organización sin fines de lucro, la llamada Iniciativa por una Justicia Igualitaria (Equal Justice Initiative – EJI)”.

Como vemos en la película, EJI nació con muy pocos recursos pero ha crecido exponencialmente en las décadas posteriores. “Son la voz de esas personas que no pueden hablar por sí mismas”, continúa diciendo Jordan. “Defienden a quienes se les dice que se sienten, y no renunciarán hasta que se agoten todas las opciones o hasta que se haga justicia. Lograr que se haga justicia es la única motivación de Bryan”.

El director y coguionista de la película, Destin Daniel Cretton, añade: “La historia de la película arranca hace más de 30 años, pero Bryan sigue luchando como el primer día. Él sabe que el camino que queda por recorrer es muy largo. Es sin lugar a duda la persona más amable y empática que he conocido en mi vida, la combinación de una mente genial y un corazón de oro. Consigue combinar esas dos virtudes para crear una estrategia que sea realmente efectiva a la hora de ayudar a las personas que lo necesitan.

La obra de la vida de Bryan es la de una persona que ve un problema y decide hacer algo que pueda hacer cambiar las cosas”, continúa diciendo Cretton. “Y los cambios que ha logrado a lo largo de su vida son asombrosos. Así que en esta película asistimos a la génesis de un héroe. Esa es mi sensación”.

Cretton reconoce que leer el libro Just Mercy le obligó a cuestionarse la confianza que siempre había tenido en el sistema judicial. “‘Justicia para todos’ son palabras que siempre han estado en mi cabeza desde niño. Pero cuando hojeas las páginas del libro de Bryan, ves con toda claridad que no hay justicia para todos. Hay justicia para algunos e injusticia extrema para muchos otros”.

El productor Gil Netter fue el primero en darle el libro a Cretton. Había adquirido los derechos de Just Mercy incluso antes de que se publicara. Cretton lo cuenta así: “No pude dejar de leerlo. Las historias son conmovedoras y las personas están tan bien definidas que te identificas totalmente con ellas. Nunca me había sentido tan identificado con personajes que viven vidas tan drásticamente diferentes a la mía. La manera de escribir de Bryan es especial, pero también su forma de hablar, su manera de vivir su vida, son una gran inspiración. Te empuja a hacer algo. Yo sé hacer películas, así que me sentí un privilegiado de poder asumir el desafío de adaptar su libro para el cine. Llamé a Gil inmediatamente y le dije que haría cualquier cosa para trabajar en el proyecto”.

Netter recuerda que el libro tuvo el mismo impacto en él. “Me conmovió profundamente y sentí que llevar las memorias de Bryan a la gran pantalla podía abrir los ojos y el corazón de muchas personas. La declaración de principios de mi productora siempre ha sido hacer películas que muestren cómo hacer el bien en el mundo puede tener un impacto considerable además de duradero. Y está claro que Bryan ha llevado esperanza a personas que han sido marginadas, no solo por la raza sino también por la pobreza. Como dice Bryan: “Lo opuesto a la pobreza no es la riqueza, es la justicia’.”

Asher Goldstein, otro de los productores está de acuerdo con esta afirmación. “Lo cierto es que este tipo de historia lleva sucediendo hace mucho tiempo en este país, y se parece en gran medida a lo que todavía sigue sucediendo. Nos dio la impresión de que valía la pena contar esta historia porque es extremadamente pertinente”.

Jamie Foxx, que encarna a Walter McMillian, reflexiona: “Las piezas de un dominó racial llevan cayendo hace mucho tiempo y todavía no hemos sido capaces de detener su caída. Por lo tanto, se necesita una película como esta porque, con suerte, la gente (negra, blanca, asiática, latina, lo que sea) que venga al cine salga con una mentalidad diferente y diga: ‘Queremos que este tipo de cosas dejen de suceder.’”

“Las películas consiguen que nos identifiquemos con personas que son diferentes a nosotros”, añade Brie Larson, que interpreta a la compañera de Bryan, Eva Ansley, en la película. “La idea de que personas que no estén especialmente familiarizadas con este tema, o que tengan una idea preconcebida sobre los hombres y las mujeres que hay en el corredor de la muerte, puedan ver esta película y salir con una nueva perspectiva de cómo funciona nuestro sistema judicial, cómo puede fallarnos y cómo podemos apoyar algo realmente importante”.

A pesar de que Just Mercy se convirtió en un éxito de ventas, Bryan Stevenson afirma que le sorprendió que Hollywood le llamara y reconoce que al principio dudaba de convertirlo en una película “porque quería ser fiel al libro. Pero cuando conocí a Gil, Destin, Michael B. y a Asher, me entusiasmó la oportunidad de hacer una película que pudiera llegar a un público más amplio y lograr así un mayor impacto”.

Stevenson continúa diciendo: “Quiero que la gente entienda los problemas de parcialidad e injusticia que existen en nuestro sistema judicial, un sistema que te trata mejor si eres rico y culpable que si eres pobre e inocente. A veces pienso que la gente cree que no hay lugar para la misericordia en la justicia o que la misericordia no concuerda con la justicia. Elegí el título Just Mercy como una forma de describir la misericordia que se basa en comprender que todos necesitamos piedad, redención, y que ninguno de nosotros quiere ser juzgado por la peor cosa que haya hecho en la vida. Quería transmitir el concepto de que la misericordia no es lo que ofrecemos a las personas que creemos que lo merecen; la misericordia es lo que ofrecemos a las personas que creemos que no lo merecen. Exige una comprensión no solo de quiénes son, sino de quiénes somos. Así que me gusta esa interacción entre ‘just‘ y ‘mercy‘ en el título, que aspira a superar la idea de que la misericordia también es justa. Quería que esa idea fuera frontal y central”.

Todos los realizadores compartían ese objetivo y con ese fin trabajaron estrechamente con Stevenson durante el desarrollo del guión. Andrew Lanham, que coescribió el guión con Cretton, lo confirma: “Pasamos mucho tiempo entrevistándole a él y a su personal en EJI. Revisamos con él casi todos los borradores del guión y lo hicimos con profundidad. El objetivo que todos compartíamos en ese momento era: ‘¿Cómo podemos ser fieles no solo a la voz de Bryan sino también a su mensaje?’”

Lanham continúa diciendo: “Es imposible interactuar con Bryan durante más de cinco minutos y no sentir que te estás transformando de alguna manera. No importa cuáles sean tus creencias, hay algunas personas que vienen al mundo para ser buena gente y para cambiar las cosas. Y cuando conoces a una de esas personas, la sensación que experimentas es maravillosa”.

“Bryan ha sido la estrella que nos ha guiado en todo el proceso”, afirma Goldstein. “No hubiéramos podido haber esta película si él no nos hubiera guiado para asegurarnos de que la historia que estamos contando reflejara su experiencia. Destin es una persona que lucha por la autenticidad, y la relación de colaboración que desarrolló con Bryan fue muy valiosa a la hora de acercarse lo más posible a la verdad, sobre todo porque la historia se cuenta a través de los ojos de Bryan”.

Después de haber producido la película de Cretton “El castillo de cristal”, Netter dice que pensó inmediatamente en él para escribir y dirigir “Cuestión de justicia”. “Sabía que Destin encajaría a la perfección en la historia de Bryan. Es un director de enorme talento, pero lo más importante es que Destin tiene una gran inteligencia emocional y siente una gran empatía con el prójimo. Por eso su trabajo siempre resulta tan auténtico y sincero”.

“Destin es un hombre con una humanidad y una capacidad casi insondable para comprender a los demás”, confirma Larson, para la que “Cuestión de justicia” es su tercera película bajo la dirección de Cretton, después de “Las vidas de Grace (Short Term 12)” y “El castillo de cristal”. “Defiende muchas de las cosas que defiende Bryan, así que se produjo una especie de asociación sinérgica. Una cosa es hacer una película sobre la compasión y otra cosa es vivirlo, encarnarlo y crear un ambiente que lo refleje. Es un gran apoyo para todas las personas, tanto para el reparto como para los jefes de departamento y el equipo técnico. Son como la familia”.

Jordan está de acuerdo: “La energía positiva que desprende Destin y el tono que le dio a la película lograron crear unos lazos muy fuertes entre el reparto y el equipo técnico. Se filtra desde arriba y todos asumimos su liderazgo. Había magia porque a todo el mundo le interesaba este proyecto y eso creó un ambiente muy especial. Y como productor, sentí que una persona de color tenía que contar la historia. Destin aporta sinceridad y experiencia de la vida real a su perspectiva”.

“Cuestión de justicia” es la primera película producida por Warner Bros. que asume la cláusula de inclusión lo que garantiza que grupos subrepresentados como las mujeres, las personas de color y la comunidad LGBTQ open a papeles y puestos claves a ambos lados de la cámara. Jordan fue quien defendió esta política y afirma: “Cuando tienes la oportunidad de hacer algo positivo que puede tener un impacto duradero, creo que sería un crimen no aprovechar al máximo esa oportunidad. Y eso es lo que intento hacer en mi trabajo. Quiero liderar con el ejemplo cuando tengo que tomar decisiones, no solo hablar de ello, sino ponerlo en práctica”.

Cretton recuerda que cuando vio por primera vez a Jordan y Stevenson juntos, comprendió que Jordan estaba a la altura de ese compromiso. “Fuimos a Alabama a EJI y visitamos el Legacy Museum y el National Memorial for Peace and Justice. Ver a los dos recorriendo esos monumentos que conmemoran a las víctimas del linchamiento, escuchar a Bryan compartir su visión y a Michael B. identificarse con él, fue un momento maravilloso. Al verlos uno al lado del otro, me sentí muy feliz con la elección del reparto, pero también me llamó la atención el hecho de que este no era un papel más para Michael B. Sinceramente, creo que estaba descubriendo algo en su interior que va mucho más allá que esta película… Creo que nos ocurrió a todos”.

EL REPARTO

WALTER

No me puedo creer que hayas conocido a mi familia.
Que hayas conducido por caminos de tierra, que entraras en esa
casita atestada y hablaras con mi gente,
y que dijeras que ibas a tratar de luchar por mí.
Eso significa mucho.

BRYAN

También significó mucho para mí.

Al asumir el papel de Bryan Stevenson, Jordan dice que, en algunos aspectos, su preparación no difirió mucho de la de otros papeles que ha interpretado. “Mi enfoque es aislarme e intentar llegar a la esencia de un personaje. Pero lo que distingue este papel es su acceso directo al hombre en sí mismo. “Contar con Bryan para comprender sus particularidades, su forma de hablar… todos los pequeños detalles que son suyos fue un verdadero lujo y esa fue la gran diferencia en términos de preparación.

Excepto por el hecho de que este personaje es un abogado, y gracias a Dios yo no he pasado mucho tiempo en los tribunales… toco madera”, dice Jordan riendo. “Así que aprender los términos legales y sentirme cómodo en ese ambiente es algo que me tomé muy en serio. Podía llamar o enviar un mensaje de texto a Bryan y preguntarle: ‘¿Qué harías tú en esta situación? ¿Cómo te acercas al estrado? ¿Cómo realizas tus primeras intervenciones y tus alegatos finales? Contar con él ha tenido un valor incalculable para parecerme a él lo más posible. Pero por eso actuar es tan divertido, ¿no? Nos ponemos sombreros diferentes y nos convertirnos en otras personas. Cada papel exige algo nuevo, y esta vez era un traje, una corbata y una maletín, así que es genial”.

“Hay muchas razones por las que Michael B. es la elección perfecta para interpretar a Bryan”, dice Cretton, “más allá del hecho de que es un actor extraordinario. Es una persona extremadamente empática que no sólo está profundamente preocupado por el tema de esta película, sino también por retratar lo mejor posible a Bryan porque le tiene en gran estima, al igual que todos nosotros”.

Stevenson, por su parte, siempre ha admirado el trabajo de Jordan, volviendo a su papel destacado en “The Wire” de HBO y, más recientemente, en “Fruitvale Station”, al que denomina “potente”. Pero lo más importante, dice: “es que cuando nos conocimos, parecía el tipo de persona con la que me iba a sentir a gusto. Es considerado, compasivo y auténtico, y yo valoro esas cualidades así que me emocioné muchísimo cuando aceptó el papel”.

Cuando arranca “Cuestión de justicia”, Bryan todavía es estudiante de derecho y, como parte de unas prácticas en el Comité de Defensa de los Prisioneros del Sur, conoce a Henry Davis, un preso condenado a muerte en la Prisión Estatal de Georgia. Ese primer encuentro con alguien condenado a muerte es tan revelador que cambia su vida para siempre. Henry tiene la misma edad que Bryan, con antecedentes no muy diferentes a los suyos, y Bryan se sorprende al darse cuenta de que el joven que se enfrenta a la ejecución bien podría haber sido él. Después de graduarse, evita ofertas de trabajo bien remuneradas y, en cambio, pone rumbo a Alabama, y le dice a su preocupada madre: “para luchar por las personas que más ayuda necesitan”, sin tener en cuenta los peligros.

Cretton observa: “Mientras Bryan conduce hacia Alabama, te das cuenta de que hay un parecido muy claro entre David y Goliat. Él es el débil en todos los sentidos: es joven, es afroamericano, y está en una parte del país donde esas particularidades te perjudican ante el establishment, sobre todo para lo que quieres hacer. Así que se coloca en primera línea de tiro. ¿Pero eso no es lo que hace un héroe?”

Al entrar en la imponente prisión Holman de Alabama, Bryan se enfrenta inmediatamente con la realidad de lo que representa ser un hombre negro vulnerable ante la autoridad blanca. Sin inmutarse, se reúne con una letanía de reclusos que tenían poca o ninguna representación legal, o una representación lamentablemente ineficaz. Todos están agradecidos de que alguien esté dispuesto a escucharlos y puede que a ayudarlos. Todos menos uno: Walter McMillian.

Al explicar la reticencia de Walter, Jamie Foxx dice: “Walter volvía a casa en coche desde el trabajo cuando los policías lo detuvieron y lo acusaron falsamente de matar a una niña blanca. No quisieron escuchar su testimonio; ni siquiera escucharon a su familia y a sus amigos que estaban con él en el momento del asesinato. Así que cuando la puerta de su celda se cerró, Walter creyó que iba a morir. Cuando Bryan aparece, Walter está desesperado porque no puedes permitirte tener esperanzas en el corredor de la muerte en Alabama, de donde nadie había salido jamás”.

Foxx creció en Texas y afirma que tenía una comprensión innata de su personaje, y las ideas que le dio a Destin sobre lo que significa ser afroamericano en ese mundo también influyeron en el guión. “Cuando conocí a Destin, me sorprendió su pasión por este proyecto, pero también su disposición a escuchar cómo es ser negro y crecer en el sur, donde hay un componente racial tan fuerte. Era parte de la historia de mi vida que transcurrió allí. Me sigue gustando mi ciudad natal, pero recuerdo que me llamaron ‘n *** er’ a la cara, y cuando estabas en el lado blanco de la ciudad tenías que girar la cabeza. Le dije a Destin algo que siempre digo: Me sorprende que una persona me dé pena solo por el color con el que nací. ¿Qué tipo de persona se fija en otras etnias y las etiqueta? No creo que sepamos las verdaderas razones que hay detrás de todo esto, pero parece que existe mucho odio hacia personas por algo con lo que no tienen nada que ver. Y a Destin le impresionó, y de hecho lo puso en el guión, que Walter hablara de ser culpable desde el momento en que naces. Así que una película como esta es necesaria para seguir derribando ese muro de incomprensión”.

Fue un placer trabajar con Jamie”, dice Cretton. “Es un actor que se sumerge en su personaje y actúa con el corazón. Todo lo que hace no solo parece real, también está lleno de vida, y siempre está a la disposición del resto del resto de los actores. También pasó por un proceso interesante que condujo a la escena que íbamos a filmar: tocaría una canción concreta que lo pondría en situación. Tenía una lista de reproducción completa, desde rock hasta viejos espirituales y canciones gospel. Y justo antes de que empezáramos a rodar, se detuvo, ocultó el altavoz y se metió de lleno. Fue alucinante. Él hubiera podido volver a su caravana entre las tomas, pero en vez de eso entretenía a todo el mundo con su música y sus chistes. Contar con ese tipo de actitud positiva en el set fue algo maravilloso y muy contagioso”.

El fuerte vínculo que se crea entre Walter y Bryan es algo más que una relación entre abogado y cliente. Se convierten en amigos y socios en una verdadera misión de vida o muerte. Aunque Jordan y Foxx nunca habían actuado juntos, la amistad de ambos actores se remonta a años. “Conozco a Michael desde niño”, afirma Foxx, “así que ya existía una conexión. Siempre he estado ahí para aconsejarle, lo que va en paralelo con el hecho de que Walter es el más veterano que le cuenta a Bryan cómo son las cosas. Así que utilizamos esa particularidad para reproducir su relación”.

Jordan añade: “Jamie atesora tantos tesoros de sabiduría y me ha apoyado en cada paso del camino, en cada escena, en cada toma. Como actor, es un camaleón que se disuelve en su personaje, y como coprotagonista, es totalmente desinteresado y está dispuesto a ir donde sea necesario para darte lo que necesites. Y creo que la química que hay entre nosotros se aprecia perfectamente en la pantalla”.

Aunque Bryan es el único abogado que trabaja para exonerar a Walter, no trabaja solo. A su lado está la activista local Eva Ansley, que se ha enfrentado a la mayoría de su vecindario, poniendo en riesgo su persona, al asociarse con él para ayudar a Walter y a otros en circunstancias similares.

Al hablar sobre su personaje, Brie Larson señala: “Eva no tiene el título de derecho, pero se entrega en cuerpo y alma a su trabajo. Le avergonzaba lo que estaba sucediendo en su comunidad y se puso a llamar por teléfono a abogados para que esos hombres tuvieran una representación legal justa. Bryan se enteró de lo que Eva estaba haciendo y contactó con ella. Termina trabajando con él y luego lo ayuda a poner en pie lo que se acaba convirtiéndose en la Iniciativa por una Justicia Equitativa. Pero para mí era muy importante que esta película retratase a Eva como una aliada, alguien que está allí para echar una mano pero no intenta sermonear ni enseñarle nada a Bryan”.

Cretton está de acuerdo. “Cuando conoces a Eva, te das cuenta de que es una mujer muy fuerte por derecho propio, pero está allí para apoyar la visión y el movimiento de Bryan y no para hacerse valer. Brie lo comprendió maravillosamente bien. Es una actriz fantástica, y fue maravilloso contar con ella en esta película. Si el papel es el correcto, trabajaré con Brie cada vez que tenga la oportunidad”.

El sentimiento es mutuo. “Cuando Destin me llame, acudiré sin dudarlo”, afirma Larson. “El espíritu de colaboración en el rodaje de una película consiste en ver las cosas de la misma forma y es lo que me ocurre siempre con Destin. Se cree desde el principio una especie de telepatía tan profunda entre nosotros que a veces ni siquiera necesitamos hablar”, dice riendo. “Sé lo que quiere antes de que lo diga”.

Al igual que Eva, la actriz comparte la pantalla con Jordan en todas sus escenas y recuerda: “Cuando hablaba te dabas cuenta de lo mucho que le importaba el tema de esta película. En esta película hubo escenas en los que me sentí muy afortunada. Había momentos que desprendían una gran transcendencia; sentías la magia. El aire es distinto; tienes la impresión de que se está produciendo algo diferente. Y lo experimenté con él en muchas ocasiones”.

Al igual que Jordan, Larson tuvo una gran ventaja al poder hablar directamente con su personaje en la vida real. “Hablé mucho con Eva. Fue una gran inspiración para mí y admiro mucho lo que representa. Cuando le pregunté sobre los porcentajes de éxito de EJI, me dijo: ‘La verdad es que no me fijo en los porcentajes; solo quiero ayudar a toda la gente que pueda’. Ha comprendido que a veces lo mejor que puedes hacer por los demás es darles esperanza en tiempos difíciles. Para mí, esa era la principal característica de Eva: saber que lo más importante de su trabajo es acompañar a esa persona a nivel humano”.

Ese nivel de apoyo también se produce en personas atrapadas en las mismas y terribles circunstancias. En el corredor de la muerte de Holman, Herbert Richardson y Anthony Ray Hinton están en celdas vecinas a la de Walter; hay una gran fraternidad entre los tres hombres, forjada porque comparten la misma tragedia y eso no es fácil comprenderlo desde fuera.

Jamie Foxx lo confirma: “Existe una relación muy fuerte entre ellos porque están todos en el mismo barco y se hundirán o nadarán juntos. Y los actores elegidos para interpretar a Herb y Anthony son increíbles; No tengo palabras para explicarlo. Destin es genial, porque nos dio libertad para interpretar nuestros papeles. La química surgió inmediatamente y comprendimos enseguida que estos hombres tienen una historia en común”.

Rob Morgan, que interpreta a Herbert Richardson, lo confirma: “Nuestros personajes tienen un vínculo natural y nosotros, como actores, queríamos que el público comprendiera lo mejor posible la situación de estos hermanos. Hubo una gran camaradería en el set, y creo que eso se refleja en la película”.

Aunque Herbert no niega que es culpable del delito por el que fue condenado, había circunstancias atenuantes que nunca aparecieron en su juicio y que hubieran podido salvarlo de la pena de muerte. Morgan lo explica así: “Sirvió en Vietnam, pero a su regreso sufrió un trastorno de estrés postraumático y no le trataron adecuadamente. Por desgracia, cometió un acto atroz, pero es posible que no entendiera bien lo que estaba haciendo debido al trastorno mental que sufría en ese momento. Cuando leí el guión y vi cómo fluía el diálogo que aborda un tema muy delicado pero de una manera que puedes digerirlo, quise formar parte de esa película”.

Al aceptar el caso de Herbert, Bryan simpatiza con su culpa y su remordimiento, pero intenta que comprenda que vale la pena salvarlo, independientemente de lo que hizo. “Herbert siempre creyó que no le importaba a nadie, pero Bryan lo escucha e intenta explicar lo que hizo para que lo entiendan”, dice Morgan.

O’Shea Jackson Jr. encarna a Anthony Ray Hinton y afirma: “Cuando vas al corredor de la muerte, te llevan allí para morir. Y a nadie parece importarle salvo a este hombre que ve que hay algo que no encaja y se esfuerza por intentar cambiarlo. Para mí, eso es un héroe”.

Condenado injustamente por asesinato, Anthony “no quiere sentirse enjaulado”, cuenta Jackson. “Se sienta en su celda y piensa que está en otro lugar. Puedes encerrar su cuerpo, pero no puedes tocar su espíritu, no puedes tocar su mente. Tener esa fuerza mental es muy importante. Cuando estás metido todo el día en una caja, no tienes ninguna vía de escape, te desesperas, pero Anthony hace todo lo posible para evitar que eso suceda”.

Jackson dice que se inspiró escuchando entrevistas con el verdadero Anthony Ray Hinton, y comentó: “Pasar por lo que él pasa y seguir riéndose, seguir bromeando, sonriendo es alucinante. Es cuando te das cuenta de que lo tiene muy difícil. Sabía que tenía darlo todo. Es el papel más duro que he interpretado jamás, pero es un tipo astuto y rápido como el rayo y habla por los codos igual que yo. Así que estaba dispuesto a todo”.

Stevenson era la única persona de la película que conocía personalmente a los tres hombres así que tiene una perspectiva única de las interpretaciones de los actores y solo tiene elogios para ellos. “Han sabido dar vida a Walter, Herbert y Anthony con mucha fuerza y poniendo el corazón. Creo que a las personas que acaban en la cárcel, y en especial en el corredor de la muerte, se las considera menos humanas. Lo que me encantó de estas interpretaciones es que Jamie, Rob y O’Shea aportaron una gran humanidad a una persona que sufre una situación tan difícil como una condena, alguien a quien se ha dicho que su vida carece de valor”.

Fuera de los muros de la prisión, hay otro grupo de personas que también depositan sus esperanzas en Bryan: la familia de Walter que, al haber estado con él el día del asesinato, sabe que es inocente. No tienen fe en el sistema que puso a Walter entre rejas, así que para ellos, Bryan es el primer rayo de esperanza en sus vidas. Karan Kendrick, que interpreta a la esposa de Walter, Minnie McMillian, afirma: “Están contentos de que se haya interesado por el caso pero también se pregunta si un joven inexperto como él podrá hacer algo. Todo el barrio quiere saber quién es, así que se ve sometido a un escrutinio muy típico del sur. Parece que se gana el apoyo de la familia pero sobre todo el apoyo y la gratitud de Minnie”.

Karan Kendrick creció en una zona rural de Georgia y dice que Minnie “es el vivo retrato de la comunidad de madres, hermanas, tías y abuelas que me criaron, así que me identifiqué con ella desde el principio. Conozco su situación. Minnie es una mujer que tenía multitud de razones para irse de allí, pero decidió quedarse y está haciendo todo lo que puede para mantener unida a su familia. Creo que tiene una gran capacidad extraordinaria para dar amor y defender lo que cree, independientemente de lo que haya sufrido en el pasado. Está comprometida con su familia y también está comprometida con la justicia y la misericordia”.

Bryan se encuentra con varios obstáculos en su camino para lograr justicia para Walter, y el más importante es el actual Fiscal de Distrito, Tommy Chapman, que interpreta Rafe Spall. “No era el fiscal asignado en el momento del juicio de Walter, pero está convencido que su trabajo consiste en proteger a la comunidad y por eso defiende la condena”, explica Spall.

Cretton señala: “Pero Bryan estima que el trabajo de Tommy no consiste en defender la condena; su trabajo es encontrar la verdad y buscar justicia, y si eso significa admitir que cometieron un error, entonces eso es lo que debe hacer. Pero a las personas que ocupan esos cargos no les gusta cambiar de opinión”.

“Bryan intenta apelar a su conciencia”, añade Jordan. “¿Chapman va a condenar a muerte a un hombre a sabiendas de que es inocente?”

Spall reconoce que su personaje no le da mucha importancia a Bryan… al principio. “Se graduó en Harvard y cree que puede venir a sur para defender a condenados a muerte. Tommy piensa que no vale nada; que se lo van a comer crudo. Pero luego se da cuenta de que es un abogado muy inteligente y tenaz y se asusta. Porque Tommy sabe que si el caso se reabre y hay un nuevo juicio podría estar pisando un terreno resbaladizo”.

El actor británico dice que el aspecto más complicado de su papel fue dominar el fuerte acento sureño de Tommy. Para hacerse con el acento, Spall pasó varias semanas en Atlanta hablando solo como lo hace Tommy Chapman. “Quería sonar auténtico, sobre todo porque mi primer día en el set era en la sala de un tribunal ante unos 100 sureños. Es una de las cosas más aterradoras que he hecho en mi vida”.

Spall no debería haberse preocupado. “La mayoría de los extras locales no tenían ni idea de que Rafe era británico; creían que era un verdadero caballero sureño”, cuenta Cretton. “Y ese primer día en la sala del tribunal, cuando Rafe termina su alegato final, todo el mundo lo aplaudió”.

El testigo clave de la acusación en el primer juicio de Walter era un criminal de carrera llamado Ralph Myers, que estaba bajo custodia por un delito que no tenía nada que ver. El actor Tim Blake Nelson está casi irreconocible interpretando a Myers, que tiene cicatrices por un traumático accidente infantil; algunas son visibles y otras son más profundas.

“La fiscalía tuvo mucha suerte al dar con Ralph, un tipo bastante inestable con un pasado muy complicado”, dice Nelson. Así que el sheriff se aprovechó de sus vulnerabilidades para lograr que mintiera y apoyara su acusación, el enjuiciamiento y el posible veredicto de culpabilidad para Walter. Lo que le hicieron pasar para que testificara fue tremendamente trágico”.

Nelson vio un video del verdadero Ralph Myers para, como él dice, “averiguar la esencia del hombre y serle fiel. Esta vez fui más lejos que nunca en términos de verosimilitud para tratar de fundirme lo más posible con la persona real”. Desde un punto de vista visual, Nelson trabajó con el maquillador de efectos especiales David Atherton para reproducir las cicatrices de Myers. El actor también tuvo que aprender la forma de hablar de Myers ya que lo hace por un lado de la boca como resultado de su lesión sin que, como él dice, “pareciera forzado”.

El reparto principal también incluye a CJ LeBlanc como el hijo de Walter, John McMillian; J. Alphonse Nicholson es Henry Davis; Michael Harding es el Sheriff Tate; Hayes Mercure encarna a Jeremy Doss, el guardia de la prisión de Holman; y Charmin Lee es la madre de Bryan, Alice Stevenson.

En “Cuestión de justicia”, también hay cuatro personas que aparecen brevemente. Son reclusos de Holman que le cuentan a Bryan la incompetencia o indiferencia de sus abogados anteriores. Curiosamente, los entrevistados están interpretados por cuatro ex reclusos de la vida real que Bryan Stevenson ayudó a salir de prisión: David Garlock, Robert Caston, Talmedge Hayes y Kuntrell Jackson, que cuenta sus propias experiencias reales.

Cretton profesa una gran admiración por todo su reparto y les expresó su gratitud de una manera que reflejaba sus raíces. “Crecí en Hawai y una de nuestras tradiciones es regalar flores en ocasiones especiales para simbolizar el amor y el aprecio. Siempre me asombra lo que son capaces de hacer los actores. Creo que es muy difícil ser tan vulnerable y exponerse, y me sentí muy afortunado de poder presenciar ese milagro todos los días. Siento un gran aprecio por lo mucho que cada miembro del reparto ha aportado a la película, así que cuando un actor terminaba de rodar, le dábamos un lei (collar de flores hawaiano) y un abrazo… y luego los echábamos”, dice riendo.

EN LAS LOCALIZACIONES

WALTER

No sabes en lo que te has metido

viniendo a Alabama, un lugar en el que eres

culpable desde el momento de tu nacimiento.

“Cuestión de justicia” se rodó en locaciones de Atlanta, Georgia y sus alrededores, y algunas secuencias exteriores se filmaron en Montgomery, Alabama. Cretton señala: “No creo que hubiéramos querido rodar en ningún otro lugar porque pudimos aprovechar la maravillosa cultura de Georgia y Alabama, así como el excelente grupo de talentos que tienen en Atlanta a ambos lados de la cámara. También me conmovió lo abierta que fue la gente a la hora de ayudarnos a contar esta historia. Es la prueba de que vayas donde vayas siempre te encuentras con personas que practican la compasión y la empatía y comprenden que es importante contar una historia como esta”.

Antes del rodaje, los diferentes departamentos realizaron un profundo trabajo de investigación para reproducir con precisión el período y el entorno. La diseñadora de producción Sharon Seymour señala: “Uno cree que las décadas de 1980 y 1990 no quedan tan lejos, y que el trabajo debería ser bastante fácil, pero muchas cosas han cambiado desde entonces. La tecnología informática, por ejemplo, ha cambiado drásticamente, así que el bufete de Bryan no tiene nada que ver con lo que vemos ahora”.

Cretton creó un Dropbox con toda la investigación que había compilado y todos los departamentos podían aportar fotos, recortes, material de archivo y otros materiales de referencia que hubieran encontrado. De esa forma los equipos podían compartirlo todo.

También tuvieron la suerte de contar con alguien que tenía conocimientos de primera mano del tiempo y del lugar. Seymour lo explica: “Bryan Stevenson vino a Atlanta y se reunió con los equipos creativos. Le habíamos preparado una lista de preguntas para que escarbara en su memoria para ayudarnos”.

La diseñadora de vestuario Francine Jamison-Tanchuck comenta: “Fue todo un privilegio contar con B Brian porque de esa forma pude asegurarme de que acertaba en el aspecto exterior de Michael. Le pregunté qué colores le gustaba llevar en el tribunal y qué tipo de trajes. Dijo que no quería llamar la atención así que fui muy conservadora a la hora de realizar los trajes del personaje. En las escenas de la sala del tribunal, lleva un traje azul marino, otro gris carbón o negro y siempre una camisa blanca”.

Jamison-Tanchuck ya había trabajado con Jordan en ‘Hardball’, así que tenían ‘cierta historia’ en común”, comenta la diseñadora. “Sabía que confiaba en mí, pero me sentí muy halagada cuando se puso los trajes, se miró en el espejo y dijo: ‘Me siento como Bryan.’ Eso es un auténtico premio para cualquier diseñador de vestuario”.

Para el vestuario de Larson, Jamison-Tanchuck afirma: “Brie y yo estuvimos de acuerdo en que a Eva no le interesa la ropa; ella está en la acción y le obsesiona corregir errores, así que seguro que iba a su armario, cogía un par de vaqueros y una blusa y salía pitando. Nos decantamos por los colores pastel debido a la estación, y también le dimos cierto aire vintage porque no tienen mucho dinero, así que compraría en tiendas de segunda mano sin darle mucha importancia a ese tema. Seguro que Eva ya reciclaba ropa antes de que se pusiera de moda hacerlo”, dice sonriendo.

En general, la diseñadora de vestuario no quería que el estilo de la ropa siguiera estrictamente la moda de esa época y lo explica: “Estamos en una ciudad pequeña de Alabama, así que seguro que compraban en tiendas locales. Internet no era tan accesible como ahora así que no todo el mundo estaba al tanto de la última moda”.

La producción utilizó una amplia variedad de localizaciones físicas en los alrededores de Atlanta que representaban Montgomery y Monroeville en Alabama, donde tuvo lugar el asesinato por el que Walter fue condenado injustamente. Stevenson lo cuenta así: “Harper Lee escribió Matar a un ruiseñor en Monroeville. Millones de personas han leído ese libro y les encantó el personaje del abogado antirracista Atticus Finch sin reconocer que el hombre negro indigente fue condenado injustamente. Esta comunidad se siente orgullosa de esa historia pero también se mostró indiferente ante la condena injusta de un hombre negro. Esa contradicción me pareció interesante a la hora de averiguar lo que sucede en nuestro sistema judicial”.

El único set importante construido en un plató fue el famoso corredor de la muerte de Holman Prison; una parte de ese corredor se reprodujo en los estudios Tyler Perry de Atlanta. Seymour lo detalla así: “Sabíamos que nunca nos darían permiso para acceder al corredor de la muerte, así que tuvimos que reproducirlo. Las celdas miden 1,50 x 2,10 metros y se soldaron mallas metálicas en los barrotes para aumentar la sensación de claustrofobia. Queríamos que el público comprendiera cómo se sienten esos hombres viviendo en pequeñas jaulas”.

Con la ayuda de su director de fotografía Brett Pawlak, Cretton utilizó la cámara para potenciar la dimensión claustrofóbica de las escenas en el corredor de la muerte. “Lo que me más me gusta de trabajar con Brett es que puede ser extremadamente innovador, pero también sabe tomar decisiones igualmente maravillosas por su sencillez si es lo que exige la escena”, afirma el director.

Me fascina trabajar con Destin”, dice Pawlak. “Siempre tiene unos conceptos muy concretos sobre la composición, la iluminación, el color… Pero también me da libertad para explorar otras opciones y eso nos permite desarrollarlas juntos”.

Sobre el Autor

Alfi

Diseñador e ilustrador,, amante del cine, devorador de Bandas sonoras, videojuegos, y un fiel servidor al Orden Jedi.

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