Vive una entrañable historia con Una Aventura Extraordinaria

“Una aventura extraordinaria” es la poco correcta traducción del título original, “Big Miracle” (“Gran Milagro”), basado en un hecho real que tuvo lugar en 1988 en la costa de Barrow (Alaska). En esa playa quedaron atrapadas tres ballenas durante su tradicional migración anual y fue un acontecimiento que cubrieron infinidad de cadenas de televisión. Uno de los presentes, Thomas Rose, publicó la historia en la desaparecida revista Spy y un año después, Thomas recuperó el articulo convirtiéndolo en un libro, “Freeing the whales” (“Liberando a las ballenas”). Fue en 1992 cuando este relato llamó la atención por primera vez de los guionistas televisivos Jack Amiel y Michael Begler. Pero ninguno de los dos reescribiría la historia hasta 2001, cuando empezaron a trabajar en el mundo del cine.

Gracias al libro y a los reportajes de aquel entonces dieron vida al actual libreto, en el que también colaboraría Ken Kwapis, dándole el definitivo toque amable: «Las primeras versiones eran mucho más satíricas», recuerda el co-guionista Jack Amiel, «pero Ken supo dar un toque de bondad y humanidad a la historia. Ahora es mucho más abierta, la película ofrece diferentes puntos de vista».

Ken Kwapis tiene un amplio currículum de comedias entre las que destacan “Uno para todas” (2005), “Hasta que el cura nos separe” (2007) o “Qué les pasa a los hombres” (2009). También cuentan en su haber varios telefilms y capítulos para series como “The office”.

Precisamente de este modo conoció a John Krasinski (“Un lugar para quedarse”) el actual protagonista de su cinta y que comparte escena con Drew Barrymore (“Salvando las distancias”). Terminan de completar el reparto Ted Danson (serie “C.S.I.”), Kristen Bell (“Paso de ti”), Dermot Mulroney (“Infierno blanco”), Vinessa Shaw (“El tren de las 3:10”), Tim Blake Nelson (“O brother!”) y Stephen Root (“J. Edgar”).

Esta entrañable historia nos lleva a conocer a Adam Carlson (John Krasinski) un periodista de Barrow, población situada en la punta septentrional de Alaska. Su gran sueño es marcharse de un lugar tan remoto, pero entonces tiene lugar la noticia del año justo allí: tras poderosas ballenas han quedado atrapadas en el hielo del Círculo Polar Ártico. El problema se le presenta a Adam cuando todos los medios acuden al foco de la notica, buscando sacar tajada. Entre estos peculiares personajes se encuentra un magnate del petróleo, algunos jefes de Estado y muchos periodistas dispuestos a hacerle la competencia. Pero en medio de semejante caos informativo, también se encuentra Rachel Kramer (Drew Barrymore), la ex novia de Adam y voluntaria de Greenpeace. Pero en última instancia solo importa liberar a las ballenas, y para ello será necesario que todos los implicados se unan.

Uno de los grandes hándicaps a los que tuvo que hacer frente la producción, fue como era de imaginar crear a las tres ballenas protagonistas de la historia. Estas fueron diseñadas en Auckland (Nueva Zelanda), por un grupo de artistas de efectos visuales, Justin Buckingham y Mike Latham: «Nos encargamos de construir las ballenas grises», dice Buckingham, «y Mike diseñó la animatrónica, la robótica y el sistema hidráulico. Cuando nos llamaron preguntándonos si estaríamos dispuestos a construir las tres ballenas, me entusiasmé con la idea». Tras varios meses de duro trabajo y una vez superadas las pruebas pertinentes, las ballenas fueron trasladadas en contenedores hasta Anchorage, para iniciar el rodaje.

También fue complicado recrear la ambientación en la que transcurren los hechos originales, y por ello se eligió Anchorage, dado que es la población de mayor tamaño de Alaska. Con el fin de no dejar nada al azar, se buscaron a los equipos periodísticos que estuvieron presentes entonces, y se llegó a reconstruir el decorado del programa NBC Nightly News.

A pesar del esfuerzo invertido en esta producción, que ha costado cerca de 40 millones de dólares, lo cierto es que ha pasado sin demasiada atención por la taquilla estadounidense, así que habrá que ver cómo reacciona el resto del público.